viernes, 9 de marzo de 2012

Estamos en RECESO


La hora perfecta de comer para el rico es cuando tiene ganas y para el pobre cuando tiene que.

— Luis Vélez

Monte Xanic, vino mexicano en iTunes

Con el lanzamiento de la aplicación de Monte Xanic para smartphones y otros dispositivos, la estrategia de su director Hans Backhoff es clara: los jóvenes se han convertido en consumidores potenciales de vino mexicano y hay que ir por ellos.

“Con la aplicación y los códigos QR, la experiencia de comprar vino será mucho más fácil y entretenida. La idea es que el consumidor no tenga que preguntar o buscar información, la cosa es que de inmediato tenga los datos del vino que quiere llevarse a casa”, aseguró en entrevista Backhoff.
En las cápsulas o web series de Monte Xanic se dan detalles del vino, las características, las opciones de maridaje y temperatura, entre otros consejos e información que le servirán a la gente que quiere acercarse al vino.

“Los consumidores de vino son entre 40 a 60 años, pero en los últimos años se ha dado un cambio en los hábitos del consumo, con una participación importante de mujeres y jóvenes entre 28 a 35 años de edad”, agregó. Desde hace tiempo, Monte Xanic se encuentra activo en redes sociales con el objetivo de que las nuevas generaciones se acerquen al vino mexicano.

Actualmente, la industria del vino mexicano genera aproximadamente al año 200 millones de dólares, pero con estrategias como las de Monte Xanic se esperan aumentar los números.
“No es una ocurrencia lo de los códigos, la app y las redes sociales… Estamos apostando muy en serio, pues siempre tratamos de estar a la vanguardia y en canales importantes para promocionar el vino mexicano”, dijo.

Hace 25 años, el vino mexicano en Valle de Guadalupe era otro mundo, no existían más de 10 vinícolas, hoy hay más de 92 registradas.
Monte Xanic puso el ejemplo con procesos innovadores y calidad en sus vinos que comenzaron a dar de qué hablar en el mundo.

“Nuestro gran festejo será en la Vendimia en Valle de Guadalupe, pero también estamos diseñando un reconocimiento especial a la gente que nos ha apoyado durante estos años, habrá ediciones especiales de los vinos y lanzaremos un wine club, entre otras cosas que vamos preparando”, dijo.
Además, la bodega apoya la creación de un museo del vino mexicano itinerante dedicado a expandir la cultura entre la gente. Pero uno de sus grandes objetivos es la construcción de las instalaciones de su vinícola, que podría estar lista este año.

“Nos vamos a convertir en una vinícola moderna, funcional, que incluirá sala de cata y la gente podrá ver la bodega y los procesos en un extraordinario tour vivencial”, explicó.


vgutierrez@eleconomista.com.mx

Wanda de Las Heras es la nueva Reina Nacional de la Vendimia

La soberana obtuvo 51 votos.


Su departamento vuelve a tener una Reina Nacional después de 17 años.


Wanda Kaliciñski, de Las Heras, se coronó anoche Reina Nacional de la Vendimia 2012, tras una emocionante elección que hasta último momento no definió a una clara ganadora. La bellísima rubia lasherina, que consiguió el séptimo reinado nacional para la comuna norteña, obtuvo 51 votos, mientras que Evelyn Minet, de San Martín, fue electa Virreina Nacional con 36 votos, sólo dos más que la representante de Lavalle, Evelin Ramírez.

El escrutinio comenzó parejo con votos para cinco candidatas: Las Heras, Lavalle, San Martín, General Alvear y San Rafael. Al promediar esta primera parte del conteo, las chicas de Las Heras y San Martín tomaron un poco de ventaja. Así, en el primer recuento Wanda llevaba 22 votos y Evelyn 21.

En la segunda parte repuntaron San Rafael y Lavalle, en tanto Las Heras se empezó a alejar del resto. Lavalle, a falta de pocos votos, acarició el virreinado cuando estuvo un voto arriba de la reina sanmartiniana, aunque al final ésta consiguió el segundo lugar por dos sufragios.

Ni bien fue electa como Reina departamental de Las Heras, Wanda Kaliciñski definió lo que empezó a vivir aquel día como “una experiencia única y linda”.

Y qué mejor coronación para esta vivencia que la consagración como Reina Nacional de la Vendimia 2012, que tuvo lugar anoche en el Teatro Griego y que posó los ojos de todo el mundo sobre esta rubia de ojos azules de 23 años.

Sin dudas ha sido la Vendimia más emocionante de su vida pero no la primera que Wanda vive desde adentro. Desde que tenía 18 años y hasta el año pasado, la flamante Reina participó de todas las Fiestas Nacionales desempeñándose como bailarina contemporánea. Sin embargo, fueron sus propios compañeros de escena quienes más incidieron para que se animara a presentarse a la corona.

“¡Los chicos no me dejaron rendir, para que me postulara! Siempre me dijeron que me presentara (para Reina), pero a mí me fascina bailar”, confesó, simpática, en una entrevista a Los Andes publicada el 15 de febrero pasado, cuando apenas llevaba diez días como soberana departamental.

Pese a llevar varias Vendimias en primera persona, la joven indicó que recién este año cayó en la cuenta de lo importante que es esta fiesta para la gente: “Sobre todo para los niños y los ancianos. Nuestra celebración moviliza mucho a las personas”.

Familiera, amante de pasar los fines de semana en la montaña y de juntarse mucho con sus dos grandes grupos de amigos (los de la primaria y de la facultad), así se define Wanda. Uno de sus anhelos en lo que tiene que ver con Vendimia es que, en un futuro, la Fiesta pueda tener más noches de repetición y así más gente la pueda disfrutar.

Su costado solidario también se evidencia con facilidad en cualquier charla. Es que, si bien desde hace años colabora con la Asociación Civil Brazos Abiertos -aclara que continuará haciéndolo- y ayuda en la Fundación Vínculos Estratégicos (orientada a la inclusión socio-educativa de niños y jóvenes), quiere aprovechar su reinado para dedicarse a más acciones solidarias.

“Con un amigo que estudia abogacía conmigo y es de Uspallata hemos visto que para los jóvenes que habitan en ese distrito no es simple acceder a la universidad. Por eso queremos ir a preparar a quienes estén interesados en ingresar a estudiar Derecho, y también a quienes quieran terminar la secundaria”, aseguró.

En la casa de la belleza lasherina, que el año pasado terminó de cursar Derecho en la UNCuyo, se respira arte en todos los rincones. Por eso es que entre sus hobbies, además de bailar contemporáneo y folclore, se destaca tocar el piano (algo que aprendió desde muy pequeña) y el violoncello. Justamente tocando ese instrumento, Kaliciñski integró durante un tiempo Orquesta Juvenil de Cuerdas “Sursum Corda”.

“Mi mamá se recibió de abogada pero nunca ejerció así que se dedicó a ser pianista. En mi casa desde siempre se ha escuchado música todo el día. Sobre todo, clásica”, comentó la soberana que lleva a su departamento la séptima corona.



Después de 17 años sin obtener una Corona Nacional, el Municipio de Las Heras desborda de alegría con Wanda, como la nueva Reina Nacional de la Vendimia. Y es por esto que desde la comuna ya se prepara una gran celebración para darle la bienvenida. El festejo será a lo grande ya que el intendente, Rubén Miranda, tiene el pecho hinchado de orgullo por la bella rubia. Desde el Municipio adelantaron que el recibimiento será este miércoles. Wanda partiría en caravana desde la Casa de Gobierno hasta la sede departamental, donde la esperará a partir de las 21, importantes sorpresas y shows artísticos. Durante el recorrido, Wanda visitará varios barrios de la comuna.


Ver más fotos en su Facebook: http://es-es.facebook.com/pages/Wanda-Kalici%C3%B1ski-de-Las-Heras-Reina-Nacional-de-la-Vendimia-2012/277899915610832

PRESENTAMOS FOTOS DE LAS REINAS DEPARTAMENTALES:























La ganadora...



REINA DE LAS HERAS 2012 y REINA NACIONAL DE LA VENDIMIA
 
 - WANDA KALICIÑSKI
 
 
Distrito al que representó: El Zapallar
Estudios: Finalizado el cursado de la carrera de Abogacía en la UNCuyo. 5 años de Inglés americano en A.M.I.C.A.N.A con viaje de intercambio a EE.UU para concluir los estudios. 1º nivel de Portugués
 23 años, ojos azules, cabellos rubios, altura 1.73


jueves, 8 de marzo de 2012

Catálogo de productos de TC Vinos y Licores 2012

Lic. Francisco J. Castro Mariscal
Gerente de Operación
fcastro@tcvinosylicores.com.mx
Ubicación
Blvd. Manuel Ávila Camacho 645, Cd. Satélite
Teléfono
5374 0984

contacto@tcvinosylicores.com.mx

Experto enólogo enaltece vinos mexicanos

        04 de marzo de 2012 09:02
El ex editor de la revista Wine Spectator posee más de 30 años de trayectoría en el mundo de los vinos. Foto: Adrián Ruiz El ex editor de la revista Wine Spectator posee más de 30 años de trayectoría en el mundo de los vinos.
02 de marzo de 2012
Foto: Adrián Ruiz

Ciudad de México, México.- "De 350 vinos mexicanos que caté a ciegas, 30 de ellos superaron los 90 puntos sobre 100 lo cuál es una buena señal de la calidad que existe", así definió James Suckling, crítico de vinos y ex editor de la revista Wine Spectator, a la industria nacional.

Con una carrera en el mundo del vino de más de 30 años, Suckling habla de que el vino mexicano tiene mucho potencial para propios y extraños, lo único que falta es que lo conozcan... de la misma forma que a él le sucedió.

"En el 2003 cuando estaba en Florencia, Italia, el cónsul de Estados Unidos me dio a probar el vino Casa de Piedra 2001 (del enólogo mexicano Hugo D'Acosta) a ciegas. En ese momento pensé que se trataba de un supertoscano.

"Incluso decía yo antes: ¿México hace vino?", recuerda el crítico estadounidense.

Él cree que se debe empezar por la casa y es que aún muchos mexicanos no logran tener la percepción de que este producto nacional tiene calidad.

Fuera de México poco se conoce de él. En California, que es de los lugares más cercanos, no es conocido. En contraste Québec, Canadá lo expende y en Londres llegan algo.

"La gente debe probar más vino y que se difunda la calidad. Al chef Guillermo González, en Monterrey, le mencioné que debería incluir puntajes en su carta de vinos para atraer la atención", menciona.

De hecho no es casualidad que uno de los dos vinos que ha producido sea una mezcla de varietales de Francia, Estados Unidos y México. Su creación One Wine One World está elaborado en territorio mexicano ya que en el exterior nadie se espera un vino de este país.

Suckling lo maridó con cuatro tiempos elaborados en el restaurante Tierra de Vinos y con un grupo de enófilos del Club Selección de La Europea para demostrar su buena calidad y versatilidad.
Ángel Rivas TERRA NOTICIAS

Lo que dejó la tercera edición de 100 Vinos Mexicanos

 

En Portada, Reportaje — marzo 7, 2012

Cortesía La Redonda

Los pasados 3 y 4 de marzo fueron días de mucho movimiento para el vino mexicano. Viñedos La Redonda en Ezequiel Montes, Querétaro convocó por tercera ocasión a un evento que, hay que decirlo, fue de muy buen nivel.

Por Cecilia García Muñoz
@CECIGARMU
El éxito de las anteriores ediciones reforzó la iniciativa de 100 Vinos Mexicanos que este año ofreció al visitante, si el paladar y el cuerpo le alcanzaran, probar más de 300 etiquetas.
Por estar situado a una distancia estratégica de los mercados importantes en el consumo del vino en México, el evento atrajo a miles de personas del Distrito Federal, Guadalajara, San Miguel de Allende, Veracruz, Puebla, San Luis Potosí, Hidalgo, Estado de México y hubo quien se identificó proveniente hasta de Tamaulipas.

La afluencia de personas fue impresionante. Ciento treinta pesos costó el boleto que daba acceso a la vinícola, y a una copa de vidrio para degustar vino que viajó expresamente para el evento desde Baja California y Coahuila, y que acompañó a los productores locales tanto de vino como de productos típicos de la región.

Moebius - Cecilia García M.

La convocatoria a las vinícolas contenía atractivos como la posibilidad de vender sus vinos y no sólo regalar muestras, el acceso a medios de comunicación especializados en gastronomía, la visita de distribuidores, chefs, restauranteros, hoteleros, y demás agentes involucrados en la hoy pujante industria vinícola nacional.

No todos los invitados accedieron a viajar. El esfuerzo, por ejemplo, para vinícolas bajacalifornianas debía ser grande: envío del vino, viaje para el enólogo o quien presentaría los vinos, costo del estand, viáticos, etcétera. Pero lo cierto es que para quién se animó, el esfuerzo valió la pena. ¡Hubo quien vendió arriba de 30 cajas de vino! Para dos días de arduo trabajo no está nada mal.

La Redonda trató de hacer un evento equitativo. El espacio que se dispuso para la degustación de los vinos y demás productos participantes estuvo a la altura de la convocatoria. Parece una obviedad, pero no es raro ver eventos del vino donde elementales detalles se pasan por alto: toldo, hieleras, agua, sillas, mesas, etcétera.

Fueron dos días para vivir plenamente la experiencia vinícola. Se podía recorrer el viñedo a pie o a bordo de un camión con vista panorámica. Se podía comprar un boleto para se guiado por un reconocido chef, sommelier o enólogo en una aventura que podía ser sólo de vino, o con maridaje.
Se pudo probar vino, se pudo comprar sombreros que daban todo el carácter campirano al visitante y comer deliciosamente.

Quizá el costo de las catas desanimó a algunos a acercarse a ellas, pero quien sí decidió invertir 150 pesos en la experiencia, al cabo del evento supo que fueron los pesos mejor invertidos.

Personalmente creo que una de las mayores y mejores atracciones fue el taller gastronómico sensorial impartido por el Chef Roberto de la Parra, hubo oportunidad de tomarlo tanto el sábado como el domingo, y los comentarios fueron sumamente positivos.

Lo que dejó está tercera edición de 100 Vinos Mexicanos fuer un buen sabor “en boca”, como dicen los expertos catadores. A las principales marcas de vino mexicano se acercó una gran cantidad de personas, muchas de las cuales reconocían no ser aficionadas a beber vino pero interesadas en aprender a apreciarlo.

Así es cómo se empieza un cambio cultural, de poco a poco. Si bien durante una buena parte del sábado muchas personas se acercaban a degustar vino sin preguntar ni cómo se llamaba, ni de dónde venía, ni de qué tipo de uvas estaba hecho, -a lo que el comentario: “una borracherota por 130 pesos” le calzaba muy bien-, la gran mayoría se detenía a hacer preguntas que iban desde la notable iniciación hasta el conocimiento e interés más sofisticado.

Pero así es cómo el mexicano se acerca poco a poco al vino. Los presentadores de los vinos, -la enorme mayoría los dueños, enólogos o principales responsables de la elaboración del vino-, contestaron preguntas como: ¿por qué no haces el vino más dulce?, ¿por qué se usa tanto el cabernet en México?, ¿por qué los vinos de Baja California son un poco salados?, ¿cómo reconoces que un vino es de Coahuila, de Baja California o de Querétaro?, ¿cómo sé que un vino es bueno y otro malo si los dos me gustan?, ¿qué es lo que hace que me duela la cabeza cuando tomo un vino?, ¿con qué recomiendas maridar este vino?, ¿dónde consigo un vino para postre?, ¿por qué elegiste maceración carbónica para hacer un rosado?, ¿cuál es la diferencia entre un clarete y un rosado?, entre otras.
La pregunta más dolorosa quizá fue: ¿Por qué son tan caros los vinos mexicanos en los puntos de venta o restaurantes y aquí tan accesibles? Múltiples factores pueden responder esa pregunta, lo cierto es que, sea por lo que sea, comprar vino en este tipo de eventos resulta muy atractivo porque no hay intermediarios subiendo el precio del producto.

A todo lo anterior, cada quién contestó a su entender pero siempre tratando de enganchar al que pregunta para que siga intrigado por el vino mexicano y lo prefiera sobre otras bebidas.

En los corredores de la feria se comentó mucho sobre la incursión de productores mexicanos en terrenos franceses, y aunque los organizadores tuvieron buen cuidado en advertir que se trataba de un enveto para promocionar el vino hecho en México y con uvas mexicanas, algunas casas vinícolas pudieron explicar sus proyectos “intercontinentales” y otras, dado que su vino es una mezcla de uvas franco-mexicanas, ofrecer su producto en degustaciones y a la venta.

Se extrañaron marcas como Vena Cava y Casa de Piedra o el vino blanco de Montefiori que aunque sí asistió a la feria, llevó otro producto.

Destacaron vinícolas pequeñas y nuevas como Traspatio Vino Tinto Mexicano, que también hace un vino blanco con un toque de acidez muy interesante y fácil de tomar.

Fluxus, de Alberto Rubio que presentó un tinto y un blanco de fina elaboración. D’Poncelis, de los reconocidos sommeliers Don Pedro Poncelis Brambila y su hijo Pedro Poncelis, que presentaron una equilibrada mezcla de uvas francesas y mexicanas en un tinto que debes probar.

Vinos Möebius de Andrés Blanco y Jorge Noguez, que llevaron a Querétaro su Möebius 2009 y presentaron en sociedad a su nuevo Antítesis 2010. La añada anterior se alzó con un reconocimiento en Ensenada, el nuevo, ahora en Querétaro, tuvo buena aceptación.

Mogor Badan, una vinícola que es garantía de calidad. Vinícola Retorno, que conquistó a muchos con sus Palabra, Retorno y Piluchas.

Vinícola Tres Valles, interesantísimo proyecto que utiliza uvas del Valle de San Vicente Ferrer, Valle de San Antonio de las Minas y Valle de Guadalupe, todos en Ensenada, y que llevó a Querétaro dos tintos: Maat de uvas grebache y Kuwal, una mezcla de tempranillo y sangiovese, ambos muy recomendables.
Otros a los que se les vio mucho movimiento en ventas y degustaciones fueron Dos Viñedos, Emevé, Viñas Pijoan, Barón Balché y Montefiori.

Los consagrados, con mucha gente interesada en probarlos y comprarlos fueron Santo Tomás, Freixenet, La Redonda, Pasión Biba de Abel Bibayoff, Casa Madero con su blanco 2v impactó a varios, L.A Cetto, y Monte Xanic, principalmente.

Ojalá que eventos como estos ayuden a reforzar la industria vinícola mexicana, a fortalecer el naciente mercado y echar por tierra el mito de que los vinos Chilenos, Argentinos, Españoles o Franceses son mejores que los mexicanos por default. Hubo en este evento muchos ejemplos de vinos competitivos, sólo es cuestión de que te des la oportunidad de probarlos.

VINISFERA

jueves, 1 de marzo de 2012

Prepara LA REDONDA el Festival 100 Vinos Mexicanos del 2012


El próximo 3 y 4 de marzo se llevará a cabo la tercera edición del Festival 100 Vinos Mexicanos en la vinícola queretana La Redonda, ubicada en Ezequiel Montes.

Este evento, incluyente por naturaleza, está dirigido no sólo a los enófilos expertos, sino a neofitos en el tema y en general a todo el público que desee conocer la gran variedad de estilos y etiquetas que se producen en nuestro país. El festival ofrece también una serie interesante de actividades y platillos para los asistentes.
Entre las actividades disponibles, habrá catas, espectáculos, maridaje y recorridos por los viñedos con el fin de promover la cultura e industria vinícola mexicana. Cada casa vinícola participante tendrá sus propias actividades para darle un mayor conocimiento al asistente de su historia, productos y tradición.

En resumen, este festival es una gran oportunidad para toda la gente que vive en el centro del país, de conocer la oferta vinícola nacional de la mano de sus productores.

La Redonda es un viñedo y vinícola fundado en 1974 con una superficie de 75 hectáreas, convenientemente ubicada en el estado de Querétaro, teniendo cercanos a los habitantes también de San Luis Potosí, Guanajuato, Hidalgo, Estado de México, Morelos y DF.

El Festival de los 100 Vinos Mexicanos inicia en 2010, con la participación de 14 vinícolas y 4,500 asistentes. Para su segunda edición en 2011, el festival sumó a 32 vinícolas y 9,500 asistentes. En 2012 se espera la participación de 35 vinícolas y 12,000 asistentes.

La entrada tiene un costo de $130 pesos e incluye una copa de vidrio, degustación y recorrido por los viñedos, así como los espectáculos del programa.

Para mayor información:
VINÍSFERA.COM