lunes, 30 de abril de 2012

Vinos mexicanos: calidad en ascenso

La industria vitivinícola nacional busca una oportunidad en el mercado interno


Guadalajara ha cambiado sus hábitos abriendo paso al consumo del vino que se produce en el país.
  • En la mesa
GUADALAJARA, JALISCO (20/ABR/2012).- ¿Cuántas veces le ha pasado que llega a una tienda de vinos y abrumado por la variedad, termina comprando el vino chileno de siempre? “Tal vez no sea el mejor”, piensa, “pero no es caro, y más vale malo por conocido que bueno por conocer”.

La próxima vez quizá quiera considerar llevarse a casa un vino mexicano. Así, no sólo estará apoyando una industria nacional en crecimiento, sino que encontrará grandes satisfacciones en sus productos de calidad internacional.

Según el sommelier Juan Carlos Flores Mazón, el vino mexicano ha tenido un progreso “impresionante” en los últimos 10 años. Hace una década el mercado estaba saturado con mezclas bordelesas, elaboradas principalmente a base de Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc y Merlot. “Ahora vemos nuevas propuestas con tipos de uvas que antes no se veían tanto, como la Barbera. Antes eran experimentos y ahora son vinos que encontramos más fácilmente en las tiendas”.

Hans Backhoff, director general de Monte Xanic, habla sobre la importancia que la presencia de vinos mexicanos adquiere no sólo en el interior del país, sino a nivel internacional. Actualmente el vino nacional se codea entre las grandes casa vinícolas europeas y sudamericanas.

Las características que identifican al vino mexicano parten desde una estructura aromática y fuerte a nivel intensidad: “El terruño de aquí da vinos muy pronunciados, con mucha profundidad en los extractos muy concentrados. Los vinos mexicanos, por lo general son corpulentos y con una tendencia a añejar muy bien”, explica.

Para el también sommelier y pequeño productor de la región de Ensenada, Pedro Poncelis Jr., si algo distingue al vino mexicano es su gran diversidad en cuanto a los tipos de uvas, bodegas y procesos de elaboración, sino que a México “lo hace fuerte su propuesta variada”.

En lo que respecta a su consumo, que al final de cuentas no necesariamente es proporcional al crecimiento de la industria, sobre todo si se toma en cuenta que una parte de la producción sale del país, Hans Backhoff advierte que éste ha aumentado también, e incluso Guadalajara es considerada una de las ciudades en las que más ha despertado esta cultura.

Para Monte Xanic, por ejemplo, es la segunda plaza más importante de consumo, después de la Ciudad de México. Lo que significa que progresivamente la Perla Tapatía arraiga con mayor fuerza los hábitos de consumo del vino, y más aún de las etiquetas nacionales.

“Guadalajara es una plaza que demuestra mucho potencial; empieza a expandirse y a ser notada con mayor importancia. Siempre había sido una ciudad de mucho tequila y cerveza, y por primera vez empieza a abrirse un poco a cosas nuevas”.

Relación calidad-precio
En cuestión de vinos tintos, blancos y rosados, el rango de precios es enorme: se pueden encontrar botellas que van desde los 50 pesos hasta los mil dólares. Los factores que intervienen en el precio tienen que ver con el proceso de producción.

Pedro Poncelis considera que existe una percepción errónea acerca de la relación calidad-precio en los vinos mexicanos: “Mucha gente cree que es caro respecto a otros vinos, realmente no lo es, pero hay una especie de malinchisimo y sentimos que porque es mexicano tiene que ser más barato”.

La mayoría de las etiquetas mexicanas se encuentran en un rango de precio entre los 150 y los 400 pesos.

Para todos los sabores
Aunque pareciera que el vino sólo puede combinarse con platillos gourmet, la verdad es que esto es ante todo un gran mito que se ha creado en torno a la bebida.

La cuestión de los maridajes es la especialidad de Juan Carlos Flores, sommelier radicado en Cabo San Lucas, quien explica que para la mejor combinación entre un vino y los alimentos, hay que tomar en cuenta el tipo de uva y la manera en la que está trabajada.

Entre las uvas para producir vinos blancos, la Sauvignon Blanc y la Chardonnay son algunas de las que mejor se dan en México. “Estos vinos le van perfecto a la gastronomía de las playas, por su frescura y acidez: a ceviches y pescados, sushis y ensaladas. En el caso del Chardonnay sin barrica, también le va muy bien a pollos ligeros, mientras que el vino con barrica es para cortes de pollo más gruesos, langosta, callo de hacha; elementos más grasos”.

En cuanto a los tintos, la diversidad en los tipos de uva suele ser mayor. “Un Cabernet Sauvignon tiende a ser más corpulento, lo que nos abre la pauta a más grasas: quesos o carnes. El Petite Sirah nos da notas afrutadas y achocolatadas con mucho cuerpo, que van de maravilla con salsas y moles. La uva Tempranillo de piel delgada, que nos da vinos afrutados ligeros, va muy bien para filetes y salsas ligeras. Y en la uva Sangiovese encontramos notas de té y de hojas secas que van muy bien con animales de caza como venado o jabalí”.

Por su frescura, corpulencia media y menor temperatura, el vino rosado es buen acompañante para pizzas, paninis, brusquetas, algunas pastas ligeras a base de tomate, o la ensalada caprese.

PARA SABER
Región vitivinícola

La región de Ensenada es la más importante en la producción vitivinícola mexicana.

El hecho de que sea una zona semidesértica y tenga cercanía de sus valles con el océano Pacífico (entre 15 y 20 kilómetros), genera excelentes condiciones climáticas que influyen directamente para que el 80% de la producción nacional se concentre en la zona.


''México crece y comienza a poner una bandera mundial de ser un productor de vino de alto nivel.''
Hans Backhoff, director general de Monte Xanic.

Tequila Olmeca, la apuesta exportadora de Pernod Ricard


Casa Pedro Domecq cambia de nombre corporativo por el del grupo francés que la adquirió en 2005 y que comercializa marcas como Chivas Regal, Absolut vodka y Havanna Club Casa Pedro Domecq cambia de nombre corporativo por el del grupo francés que la adquirió en 2005 y que comercializa marcas como Chivas Regal, Absolut vodka y Havanna Club


El grupo Pernod Ricard en México (Casa Pedro Domecq) apostará al crecimiento de su marca de tequila Olmeca en el plano exportador en el mercado Estados Unidos y Asia, principalmente y buscará consolidar su presencia en el mercado de Rusia, donde actualmente cuenta con ritmos de crecimiento del 25%, reveló la firma.

Durante el lanzamiento de la nueva imagen de que incluye el cambio de nombre corporativo de Casa Pedro Domecq A Pernod Ricard México, grupo francés al que pertenece desde 2005: Pernod Ricard.
Cedric Retailleau, presidente y director general de Pernod Ricard México, indicó que para el grupo Asia representa el motor de su negocio y el continente americano se encuentra en segundo sitio.
Tenemos muy buena aceptación de nuestro tequila Olmeca en Estados Unidos y es la marca líder de esta bebida en países como Rusia, donde tiene un ritmo de crecimiento del 25%. También en Sudáfrica presumen buena aceptación.

“Estamos analizando más países en Europa”, resaltó.

La empresa Casa Pedro Domecq, productora de vinos y licores en el mercado mexicano, con marcas como Presidente, Don Pedro y Azteca de Oro, cambió su nombre corporativo por el de Pernod Ricard México, lo cual responde a una estrategia de alineación con el grupo, pero también con el objetivo de lograr mayor competitividad en el mercado, para relacionar directamente el amplio portafolio de marcas de Pernod Ricard México con el del Grupo.

Busca también reflejar externamente el proceso de mejora continua que está llevando a cabo la empresa, para elevar su perfil en términos de dinamismo e innovación, con marcas Absolut Vodka, Chivas Regal, Ballantine’s, Jameson y Martell.

Pernod Ricard México cuenta con casi 1,800 empleados a nivel nacional. Tiene también 4 plantas de producción en Los Reyes, Estado de México; Arandas, Jalisco; Ensenada, Baja California y Hermosillo, Sonora.

Respecto a las marcas Domecq, Pedro Domecq y Casa Pedro Domecq, Pernod Ricard México las conservará y servirán como marca sombrilla de los productos locales.

“No se trata entonces de un rompimiento con la historia y antecedentes que significan nobleza, tradición y calidad para el mercado mexicano. Dentro de sus marcas locales se cuentan los brandies: Azteca de Oro, Presidente, Don Pedro; los productos denominados listos para tomar, como Caribe Cooler y los vinos mexicanos: Château Domecq, XA, y otros”, dijo Cedric Retailleau.

Pernod Ricard, presente en más de 70 países tiene ventas anuales por 7,643 millones de euros. Posee uno de los portafolios de marcas más prestigiosas en el sector: los whiskys escoceses Chivas Regal, Ballantine’s, Royal Salute y The Glenlivet, el whiskey irlandés Jameson, Absolut Vodka, pastis Ricard, el cognac Martell, el ron Havana Club, la ginebra Beefeater, Kahlúa y Malibu en el sector de licores, Mumm y Perrier-Jouët en champañas, así como Jacob’s Creek, Campo Viejo y Graffigna, dentro de sus vinos.

La compañía francesa informó en días pasados que en los 9 primeros meses del ejercicio 2011-2012 su facturación se elevó a los 6,315 millones de euros, un 7 % más que en el mismo periodo del ejercicio anterior.

ARTURO JIMÉNEZ

Publicado el Lunes, 30 ABRIL 2012 03:00
MUNDO EJECUTIVO

domingo, 15 de abril de 2012

Catan los 250 mejores vinos mexicanos

La guía menciona vinos destacados, los mejores de las cepas y mezclas que caracterizan a México. Foto: Adrián Ruiz
La guía menciona vinos destacados, los mejores de las cepas y mezclas que caracterizan a México.
Foto: Adrián Ruiz 

Ciudad de México, México. 4 de abril- Con calificaciones como las que otorga el experto catador Robert Parker, la nueva Guía Catadores del Vino Mexicano reúne a 250 de los mejores vinos mexicanos, clasificados por bodega, y con notas de degustación y precios que facilitan su elección.

"Al comienzo hubo otro plan porque Patricio Tapia (crítico chileno de vinos) hacía una guía sobre Chile y otra de Argentina. La idea era unir las tres guías, pero la editorial me propuso hacer la guía solamente de México en principio.

"La guía presenta los vinos por bodega porque es más sencillo de leerse y dentro de cada una se comienza con los puntajes más altos de cada botella", indica Rodolfo Gerschman, autor de la publicación.

La cata de los vinos comenzó en agosto del 2011 y culminó en los primeros días de febrero. A todas las bodegas se les invitó a participar y cerca de un 85 por ciento está presente con sus vinos.

Hubo ciertas cosechas que al momento de catarse estaban disponibles y después ya no, por lo que se tuvo que realizar una segunda ronda para catar la nueva cosecha o la que estaba en el mercado. El puntaje pudo mantenerse igual o llegar a variar por tres o cinco puntos.

"No se encuentran vinos muy económicos ni tampoco todas la etiquetas que manejan las bodegas. Tampoco vinos de bodegas pequeñas que no se comercializan o sólo está disponibles, por ejemplo en Ensenada", destacó.

Adicionalmente, la guía menciona vinos destacados; los mejores de las cepas y mezclas que caracterizan a México o que son muy populares, por ejemplo el mejor Nebbiolo, Cabernet Sauvignon o Chardonnay.

"Creo que la Nebbiolo es una de las cepas que cada vez más productores se han metido a hacerla. Petite Sirah ha adquirido también más relevancia y Sauvignon Blanc dentro de las blancas ha tomado más importancia.

"Una cepa con mucho futuro es la Moscato, específicamente la Moscato de Canelli, sobre todo en mezclas. También destaca la Aglianico", dijo.

Los dos vinos revelación de la guía fueron el tinto chihuahense La Casona y el blanco bajacaliforniano Cuatro Cuatros, que proviene del Valle de El Tigre, cercano al mar.

De las 64 bodegas participantes un 80 por ciento fueron de Baja California y aunque el puntaje más alto fue de 94 puntos, se espera que en las siguientes ediciones anuales se alcancen más puntos y quizá el máximo de 100.

La cata de los productos fue a ciegas en su mayoría, algunos se cataron en dos ocasiones y de todos los productos enlistados en la guía un 20 por ciento superó los 90 puntos y se mantuvo en el rango de excelencia.

Ángel Rivas

TERRA